lunes, 27 de septiembre de 2010

Emprendedora





Siempre he admirado a las personas con el valor y la capacidad de trabajo suficientes para convertirse en emprendedores. Ahora he decidido dar el paso para ser uno de ellos y reconozco que me siento bien, muy bien, con esta decisión. En todo el tiempo que ha pasado desde que dejé la universidad y me puse a trabajar, nunca creí que esta palabra pudiera, algún día, aplicarse a mí. Y me equivoqué.

Después de todas las cosas excepcionales, buenas y menos buenas que han pasado en los diez años que hace que terminé la carrera, he decidido que es el momento de comenzar una aventura nueva, la creación de una empresa propia. La idea surgió en una clase de marketing deportivo cuando estaba cursando el MBA del Instituto de Empresa. Fue una de esas imágenes fugaces que pasan por la cabeza pero que no desaparecen, sino que se quedan en un rincón esperando el momento más adecuado para salir a la luz.

La lesión de rodilla, el despido de Antares Consulting SA en plena baja médica y la enorme cantidad de tiempo pasada en el hospital, en rehabilitación, sin otra cosa que hacer que dejar vagar la mente para evitar concentrarse en el dolor, han terminado dando cuerpo a AnDo Patrocinios Deportivos.

Con el estómago lleno de maripositas, con ese vértigo del emprendedor del que tanto he oído hablar y, sobre todo, con la ayuda de la familia y el apoyo de los amigos, el proyecto va cobrando forma y está listo para salir a la luz. Espero no cometer demasiados errores y ser capaz de aprender de las muchas veces que sé que me equivocaré en algo, espero que salga bien y que pueda vivir del fruto de mi trabajo y espero poder decir un día que me divierto, que me lo paso bien, que me encanta mi trabajo.

AnDo nace con el espíritu de ayudar a los deportistas, federaciones y clubes de deportes minoritarios a recaudar fondos, en forma de patrocinios, para llevar a cabo sus actividades. Nace de la creencia de que el deporte de base y el deporte amateur son importantes para la salud y la personalidad de las personas que los practican. El deporte inculca valores como el compañerismo, la amistad, la competitividad, el sacrificio y la constancia que son indispensables en una sociedad sana y creo firmemente que un aumento de los recursos puestos a disposición del deporte de base redundaría en beneficios para todos.

Crear una empresa es como plantar un árbol. Se pone la semilla en la tierra, se riega, se busca un lugar con la temperatura y la luz adecuadas y se espera a ver las primeras hojitas, las primeras ramas y los primeros frutos. A los nísperos que planté este verano les fue muy bien, a AnDo le va a ir aún mejor.

4 comentarios:

  1. Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.
    Para todo lo demás, aquí nos tienes ;-)

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  2. Enhorabuena Angélica! Me alegro un montón por tí. Sólo te deseo toda la suerte del mundo en tu nueva AnDodura :)! pero estoy seguro que no la necesitarás, porque con tu constancia y visión de negocio, el triunfo está asegurado!

    Un abrazo,
    Pablo

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  3. Felicitaciones y muchos éxitos.

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  4. Deseo que te permitan hacer siempre los mas conveniente. Una empresa, como la vida de una planta, siempre se encuentra con amenazas inesperadas, como por ejemplo un pisotón.
    Mi consejo : pisa fuerte pero sin hacer daño!!

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