domingo, 2 de septiembre de 2007

Enfermedad y muerte

Hoy estaba en el metro, leyendo uno de esos carteles de fomento de la lectura que pegan al lado de las puertas. Era un fragmento de una novela que decía que “Madrid huele a sol por la mañana” y hablaba de la ausencia de efluvios más campestres, como el estiércol, o las gallinas. Y me he puesto a pensar que hemos conseguido desterrar todas las cosas desagradables de nuestras vidas. Ahora tenemos alcantarillas, lo que comemos se produce lejos de las viviendas (por lo menos en las grandes ciudades), metemos a nuestros mayores en residencias, a los mendigos en albergues y a los enfermos en hospitales.

Todo está muy organizado y es muy aséptico. Y si esta organización tiene su parte buena, también tiene su parte mala.

Tengo la sensación de que los hombres y mujeres modernos somos tremendamente inmaduros cuando nos enfrentamos con el dolor, la enfermedad y la muerte. No hemos nacido en casa, y asumimos que no moriremos en casa. Esas dos fases de la vida transcurren entre las paredes de los hospitales, y el dolor y la muerte quedan confinados entre esas paredes y presenciados por extraños.

En algún momento de nuestras vidas aprendemos que todo lo que vive tiene que morir, y que esa muerte suele venir precedida por la enfermedad, pero no deja de ser un concepto abstracto. El problema se presenta cuando nos vemos enfrentados a la realidad, cuando la enfermedad ataca a un ser querido y no sabemos cómo manejar la situación.

Nos sentimos culpables por no poder hacer nada, o por no querer mirar la verdad de frente. Ignoramos cómo reconfortar y apoyar, se nos seca la boca y no encontramos palabras que pudieran hacer más dulces los últimos días de la persona que amamos. Y llega un momento en que la única forma de comunicar es el tacto, coger una mano, acariciar un brazo, hablar en voz queda para que el sonido de la conversación acune al enfermo, lo meza, y le haga sentirse menos solo.

Somos egoístas. Nos dan miedo el dolor y el sufrimiento ajenos. Por un lado nos lo meten a presión en cada telediario, por otro nos obligan a ser jóvenes, sanos y felices. No estamos preparados para hacer frente a la muerte, nos da miedo, la hemos desterrado, ya no forma parte de nuestras vidas. Es difícil aprenderlo tan de repente.

viernes, 3 de agosto de 2007

Ubuntu

Aujourd’hui j’ai installé Ubuntu sur mon ordi de bureau.

Il faut dire que cette histoire commence il y a deux ou trois mois, quand je préparais un rapport pour l’école et que je me suis acheté un magazine parlant Linux. Ils offraient un CD avec Ubuntu, et je me suis dit que ce serait bien de l’essayer quand j’aurais le temps. Puis aujourd’hui j’étais ennuyée devant la télé, dans une canicule infernale, soirée d’août bien lourde, quoi, et j’ai pensé que j’avais assez repoussé l’installation.

Il faut dire que mon PC est une vieille patate rafistolée. J’ajoute des pièces ou renouvelle celle qui sont vraiment trop obsolètes, mais ça fait au moins deux ans que je n’y touche pas et ce fut pour lui mettre un graveur DVD et un disque dur de 200Go.

Côté soft c’est un vrai désastre. Un Windows XP Pro qui ne tient plus la route car il a trop joué le rôle de bac à sable, Office, et des milliers de petits logiciels ajoutés, désinstallés, effacés, réinstallés… la catastrophe. Il ne reconnaissait pas le DD de 200Go car j’ai été trop paresseuse pour installer le Service Pack de Windows, et sans ça, les DD les plus gros qu’il arrivait à reconnaître étaient de 120Go. Autre problème, ou peut-être le même, il refusait de reconnaître les dispositifs USB, dont DD externe, appareil photo, clés USB…

J’ai décidé d’installer Ubuntu sur le gros DD, là où je gardais mes documents. Ça n’a pas été évident de faire un backup en DVDs, mais une fois fini je savais que je pouvais y aller au formatage.

Démarrer depuis le CD et installer Ubuntu c’est possiblement la manip la plus simple que je n’ai jamais fait depuis la première fois que j’ai allumé un ordi. Je n’ai rien touché et il reconnaissait mon hard, ma carte réseau, il était connecté et en parfait état de marche. Le gestionnaire d’actualisations m’a guidé et actualisé mes logiciels, pour la messagerie instantanée il a fallu rien faire, juste ajouter mon nom d’utilisateur et mon mot de passe, pour le gestionnaire mail, pareil.

Il y a quand même des problèmes de compatibilité avec les fichiers Office. Pas tellement avec les .doc ou .xls, mais avec les .ppt ce n’est pas gagné. Les vidéos ne se voient pas trop bien non plus, il va falloir que je me cherche un logiciel pour les voir et pour les éditer. Quand aux jeux… ben je verrai pour réinstaller un Windows sur le DD qui reste, il fait 60Go, et je ne le veux que pour ça, alors ça devrait aller.

Autre chose qui m’a surpris, Ubuntu reconnaît le drive où est Windows, et me permet de copier des documents et de les modifier. Je n’ai pas encore essayé à l’inverse, mais je doute que le logiciel de Microsoft me réserve une telle surprise. Ah ! Et puis pour ajouter le support d’autres langues c’est aussi bine plus simple que sur Windows. Même pour le japonais, dont les types de lettre y sont par défaut, et ça installe le langage sélectionné sur tous les logiciels utilisant du texte : OpenOffice, Messagerie, Gestionnaire mail, etc.

Une petite merveille, en somme. C’est vrai que je n’ai pas encore eu le temps de tout voir, et je suis sure que j’aurai de mauvaises surprises au fur et à mesure, mais si la première rencontre est celle qui compte, elle a été plus que réussie.

miércoles, 25 de julio de 2007

Justicia

Un juez de Murcia negó, el pasado 6 de junio, la custodia de sus hijas a una mujer por vivir con otra mujer. Aparentemente la homosexualidad y la maternidad no son compatibles para este señor, magistrado ultra-conservador, que ya denunció a dos chicas por tomar el sol con el pecho desnudo en la playa.

Hoy, la noticia es que el CGPJ (Consejo General del Poder Judicial) ha expedientado por falta grave e impuesto una multa al juez en entredicho por infringir la ley.

Gracias a las muchas denuncias de asociaciones de mujeres y de gays y lesbianas, ha sido posible detener este manifiesto abuso de autoridad por parte del jurista. Y todo en un plazo sorprendentemente corto para lo que suele ser la justicia española. Al ser un caso muy mediático, en verano, y sin otras jugosas noticias que ofrecer, el miedo a la prensa ha debido contribuir en algo a la velocidad con que se ha tratado este asunto.

Es indignante que un juez ponga sus propios prejuicios delante de la ley, que sustituya el Código Penal por una interpretación personal de la Biblia, que base sus decisiones en una moral caduca y retrógrada.

Me consta que muchos españoles están en contra de la adopción de niños por parte de parejas homosexuales. No voy a decir que el sentido común dicta que lo que los niños necesitan es cariño y amor, venga de quien venga. Al fin y al cabo esa es una opinión como cualquier otra. Pero la ley española, al admitir y aprobar los matrimonios homosexuales y dar el derecho de adoptar a las parejas del mismo sexo, se opone frontalmente a la decisión del juez.

Aunque esta noticia es esperanzadora, me hace pensar en cuántos abusos no denunciados se producen en este país por parte de aquellos que ostentan el poder. En cuántos expedientes similares habrá estancados entre el polvo en los archivos de los juzgados. En cuántos ciudadanos se habrán sentido indefensos ante una justicia que no es tal.

Y es que muchas veces ignoramos nuestros derechos, y las armas legales con que contamos para defendernos de las agresiones de la burocracia, de la “justicia”, del Estado…

A ver cuándo aprendemos que la unión hace la fuerza, que el movimiento asociativo puede echarnos una mano en momentos como este, que la unión hace la fuerza y que, gracias a leyes modernas y progresistas sobre el papel, disponemos de armas para defendernos de los abusos.

Desde aquí, mi más sincera enhorabuena a los miembros del CGPJ que han conseguido que muchos de nosotros ganemos confianza en la justicia, para las asociaciones que han conseguido una sentencia tan rápida, para la madre que podrá seguir compartiendo su vida con sus hijas y con su pareja, y para todos los que se encuentran en situaciones parecidas y pueden esperar un trato más acorde con la Ley.

martes, 24 de julio de 2007

Liberté et internet

Mercredi dernier, un magazine d’humour satyrique publiait sur la couverture une caricature du prince héritier du trône espagnol avec sa femme en train de batifoler au lit. Le dessin faisait référence à la mesure prise par le gouvernement pour offrir 2.500€ aux parents de nouveau-nés. Les paroles du dessin sont : « Tu te rends compte ? Si tu tombes enceinte, ceci sera le plus semblable à travailler que j’aurai fait de ma vie »

Le magazine a été séquestré par le fiscal général de l’Etat en vertu de deux articles du code pénal espagnol qui prévoient des peines de prison pour ceux qui attenteraient contre l’honneur ou l’image des membres de la famille royale espagnole.

Comme je disais dans mon dernier post, nous ne sommes pas tous égaux dans ce pays. Il y a une famille dont on ne peut pas parler. On n’avait pas vécu la séquestration d’une publication nationale depuis la dictature, et ceci a choqué ceux d’entre nous qui sommes nés avec la démocratie, ainsi que provoqué un scandale chez tous les défenseurs de la liberté de presse.

Mais je voulais surtout parler du net. Quelques heures après l’ordre de retirer le magazine coupable des points de vente, l’image coupable a fait le tour du monde et s’est multipliée sur le net et la presse internationale. Elle est partout. Du blog le plus modeste à la web de libération le fameux dessin a fait le tour du monde. Toute la planète a pu profiter du dessin et a pu constater que la liberté d’expression en Espagne n’est pas gagnée.

Si on l’avait laissé l’histoire de l’image telle quelle, elle aurait été vue par les quelques lecteurs dudit magazine qui se réfugient dans « El Jueves » pour pouvoir rire de tout et de rien. Maintenant elle a été vue par des millions de personnes partout dans le monde.

Aujourd’hui, après quelques jours hors service, la web de « El Jueves » est redevenue opérative, et publie une autre couverture, sous le titre « Nous rectifions ! Celle-ci est la couverture qu’on voulait publier !» où on revient aux abeilles et aux fleurs.

J’ai hâte de lire l’éditorial et les blagues de l’intérieur. Il me faudra attendre demain. Mais ça promet d’être un beau numéro et d’avoir des ventes par-dessus la normale pour cette publication minoritaire.

Je me demande si, en fin de comptes, le fiscal général de l’état ne serait pas républicain, ou payé par « El Jueves ». Ils n’auraient jamais eu ce boom médiatique en faisant usage des moyens classiques du marketing. Les espagnols sommes de plus en plus républicains et convaincus que la monarchie n’est qu’un apparat obsolète et absurde. Malheureusement intouchables, mais de moins en moins protégés dans une société globale.

Au moins ça aura servi pour nous démontrer que, si la République n’est pas une forme de gouvernement parfaite, elle reste infiniment plus sensée que la Monarchie, qui n’est qu’un reste anachronique d’autres époques.

Je réitère la fin de mon dernier article : « Vive la République ! »

sábado, 21 de julio de 2007

Increíble


Hoy es un día triste para la libertad de expresión. La última edición de “El jueves”, revista de humor que sale los miércoles, ha sido secuestrada por decisión judicial. Todo por un dibujo en la portada en que aparecen el príncipe de Asturias y su mujer caricaturizados en la cama, en una postura sexual explícita.

Que la portada en cuestión sea de mal gusto o no, se puede discutir, al fin y al cabo nadie te obliga a comprarlo, leerlo o siquiera mirarlo. Pero de ahí a mandar a los funcionarios de policía, que pagamos entre todos, a coartar nuestro derecho a la libertad de expresión y de información hay un abismo.

Leo El Jueves desde hace ya muchos años. Durante mi estancia en Francia era asidua visitante de su web y se lo pedía a los amigos que venían de visita. Siempre han hecho gala de un humor irreverente, ácido e inteligente. Dios, Jesucristo, Allah, el gobierno, los políticos de uno y otro lado, el amor, el sexo, la prostitución, la tercera edad, tocan todos los temas, sensibles o no.

Quizá esta haya sido la gota que ha colmado el vaso. Quizá hacía falta recordarnos a todos que no somos iguales ante la ley, que el Código Penal español protege a unos señores, funcionarios ellos también, pues cobran sus salarios de las arcas del Estado, de toda publicación un poco subida de tono.

En este país nos jactamos de ser demócratas, de ser modernos, de ser libres, pero parece ser que no, que se puede decir cualquier cosa sobre cualquiera en televisión (sólo hay que ver un rato los programas de cotilleos en la tele) o en las revistas y periódicos, pero sin mentar a la Familia Real. Ellos están por encima y aparte de la plebe, de los ciudadanos españoles, protegidos por una ley obsoleta y absurda.

Espero con impaciencia la edición de mi revista favorita de la semana que viene, para leer el editorial, ver la portada y descubrir una semana más los contenidos llenos de sátira y de humor que se ríen de todo y de todos.

Después de este triste episodio, sólo queda añadir una cosa más:

¡Viva la República!